miércoles, 7 de noviembre de 2007

miércoles, 31 de octubre de 2007

"Paso Molino" (Fernando Cabrera)




Hola


Hoy en la mañana estuve escuchando a Fernando Cabrera, y me dieron ganas de compartir una letra con ustedes.


Besotes! Que tengan un buen día.




Rosedal Senderos, bancos, soledad Y la fuente llora su Tristeza porque no puede correr Hasta la fuente de atrás del hotel
Este vals Que viene desde el prado a amar Canta solo su pena De rosas secas por la helada cruel.Rocío frío que quema la piel
Donde has ido a parar Tu garganta que fue Una hoguera feroz
Una explosión.
Soy cantor. Por fiestas y quermeses voy.Desganado digo mi Canto que trae tristezas de clavel.Viejo malvón nacido en Belvedere.


martes, 23 de octubre de 2007

Mi necesidad


Necesito estar sola!

Pero por qué me resulta tan dificil!!

Quiero estar sola, para saber que cuando este con alguien algún día es porque quiero yo, porque lo deseo, y no para no estar sola.


(solo quería decir eso)

Besos a todos, prometo poner cosas más interesantes.

martes, 16 de octubre de 2007

Lisette Model - FOTOGRAFA







Elise Seybert, más conocida como Lisette Model, nació en Viena el 10 de Noviembre de 1901.



Abandona la música y se inicia en la pintura.En 1933 se empieza a interesar por la fotografía.



Se relaciona con el grupo Photo League así como con Paul Strand, Edward Wenston, Berenice Abbot, con quienes expuso en el MOMA de Nueva York.



En los años cuarenta, coincidiendo con su traslado a un apartamento de Greenwich Village, empieza una serie de reportajes de la vida cotidiana, ya sea en la calle, o frecuentando bares, cafés y cabarets.Estas imágenes se publican en revistas tales como París Match, Look, Ladies Home Journal, Harper's Bazaar.



En 1953 vuelve a Europa e inicia una serie con monumentos de la ciudad de Roma.Entre 1954-1956 fotografía a intérpretes de Jazz en el Newport Jazz Festival.En 1965 obtuvo una beca de la Fundación Guggenheim.En 1968 se le concede el título de miembro honorario de la Asociación Americana de Fotógrafos de Prensa.



Sus últimas muestras fueron en la Galería Sander de Washington DC (1976) y una retrospectiva en el Museo de Arte de Nueva Orleans (1982).



Cuando murió, en 1983, todavía vivía en el apartamento de Greenwich Village con las paredes, suelos y muebles pintados por su marido Evsa, con cuadrados y rectángulos rojos, verdes, azules y negros.
Su obra se conserva en MOMA de Nueva York, Museo de Arte de Nueva Orleans y George Eastman House de Rochester.

miércoles, 3 de octubre de 2007

Violencia Doméstica II


ENTENDIENDO LA VIOLENCIA DOMÉSTICA


El concepto de Violencia Doméstica (VD) refiere a los actos cometidos por una persona, en el espacio donde se desarrollan relaciones afectivas, que de alguna manera perjudican la vida, el cuerpo, la integridad psicológica o la libertad de otro miembro del grupo familiar.


Constituyen un patrón de conductas abusivas a nivel físico, sexual, psicológico o relacional, usado por una persona en relación íntima con otra, para ejercer poder, control y autoridad sobre ella.
Un patrón de conducta no son actuaciones violentas ocasionales , sino que es una forma repetida de actuar, una modalidad de relacionamiento instalada, cuando las personas involucradas ocupan una y otra vez sus respectivos lugares en una actuación similar.


En las relaciones en las que se ejerce violencia, para la persona que abusa, el antecedente de que su acción violenta fue ”permitida” , aunque el “permiso” fuera involuntario, legitima lo que vuelve a hacer y favorece la repetición futura. Haber “permitido” o “perdonado” el acto violento, presiona a la personada violentada para hacer lo mismo ante un nuevo acto, de modo que el abuso queda fijado progresivamente en la relación.


No siempre lo que llamamos VD se produce en el espacio doméstico, no siempre las personas involucradas integran una familia, no siempre constituyen una pareja. Por eso se la llama de varias maneras: violencia intrafamiliar, violencia conyugal, violencia en la pareja, violencia doméstica. Ninguno de estas designaciones incluye todos los aspectos involucrados. En nuestro país se habla de “violencia doméstica”, aunque también se produce fuera del espacio doméstico, para referirse a las situaciones de abuso que se apoyan en la existencia de vínculos afectivos.
En la mayoría de los estudios las mujeres aparecen como la principal destinataria de los actos de VD, ya sea en relaciones de noviazgo, matrimonio, concubinato, o cualquier otra forma de relación íntima. La VD refiere a las relaciones en las que un miembro de la pareja utiliza medios que le permiten intimidar psicológicamente, o anular física, intelectual o moralmente a la otra persona, con el objetivo de acomodar la relación a sus propias necesidades e intereses.
En las situaciones de VD no se trata simplemente de imponer una posición personal como forma de resolver un conflicto, sino que están muy relacionadas con la idea de “propiedad”. Las personas que ejercen VD creen , sienten , concientemente o no, que la otra persona es su propiedad. A veces lo expresan claramente cuando dicen: “ es mi mujer, son mis hijos, y nadie tiene por qué opinar sobre lo que hago con lo que es mío” .


A partir de esta idea de propiedad, se sienten con derecho a controlar y ejercer su autoridad sobre la vida de otra persona, por medios que pueden ir desde la reclusión en el hogar, el control de sus actividades, imposiciones arbitrarias, ataque a su autoestima, degradación psicológica, humillación, amenazas, chantaje económico, desconocimiento de sus necesidades y derechos , entre otras formas de apropiarse de la vida de la persona destinataria.


En esa pugna no gana necesariamente el más fuerte, sino el que puede más, y como en la sociedad no todos tienen el mismo poder, los miembros más vulnerables de la sociedad son potencialmente dominables por los que tienen más poder, y lo mismo puede suceder en las relaciones personales.


El poder simbólico surge de que la persona dominada y la dominadora comparten un conjunto de conocimientos, valores y creencias que hacen aparecer esa dominación como natural. Al incorporar en su vida la lógica de la dominación, las personas dominadas, sin saberlo ni quererlo, incorporan la visión del mundo de los dominadores, y se hacen cómplices involuntarias del orden social vigente, en el que les corresponde el lugar de dominadas, subordinadas, secundarias. Se ejerce así un poder que radica en lo simbólico, en cómo se entiende el poder y el derecho a ejercerlo.


Visualizar el amplio abanico de riesgos que mencionamos, tanto fuera como dentro de la familia, ayuda a comprender que ser mujer es un factor de riesgo en relación a la violencia.
La Violencia Doméstica produce efectos negativos no solo sobre los miembros más vulnerables de la familia , sino sobre toda la sociedad, al impedir el ejercicio de la ciudadanía y el desarrollo pleno de gran parte de sus miembros.


Del informe 2000 de la Organización Mundial de la Salud (OMS) surge que:
El 20% de las mujeres y entre 5% y 10% de los hombres han sido objeto de abusos sexuales en la infancia.


Tanto los niños testigos como los directamente objeto de violencia en la familia tienden a tener
problemas de adaptación e integración al sistema educativo
bajo desarrollo de habilidades socialesç
bajo rendimiento escolar
mayor repetición de grados
mayor deserción
fugas del hogar
comportamientos negativos para la salud
conductas de riesgo


Tomado de red uruguaya contra la violencia doméstica y sexualwww.violenciadomestica.org.uy

miércoles, 19 de septiembre de 2007

Violencia doméstica


Violencia doméstica, una epidemia
Varios hechos que terminaron en la muerte de víctima y victimario que se sucedieron en pocos días volvieron a colocar el tema de la violencia doméstica en el centro de la atención pública uruguaya. Pero la respuesta institucional sigue siendo altamente insuficiente.

Según cálculos de organizaciones de mujeres, en Uruguay una mujer muere cada nueve días víctima de ataques de su actual o ex pareja.

Diariamente el Ministerio del Interior recibe unas veinte denuncias de agresiones de esta clase, cifra que ha aumentado fuertemente respecto a años anteriores -producto de que las víctimas sienten menos temor de dar a conocer esas situaciones-. Aun así, hay consenso para considerarla muy inferior a la real.

“A tal punto ha llegado el fenómeno que se puede decir que se trata de una epidemia”, dijo el sociólogo Rafael Paternain, director del Observatorio Nacional sobre Violencia Doméstica, dependiente del Ministerio del Interior, en un reciente seminario sobre “Violencia, inseguridad y medios en el Uruguay”.

Dato resonante: los casos de violencia en el hogar superan a los delitos contra la propiedad. Sin embargo, no reciben la misma atención y la misma respuesta que estos últimos, generadores de verdaderas reacciones de pánico social y de una ola de demandas securitarias.

De todas maneras, en los últimos tiempos algo ha cambiado. Los hechos de violencia doméstica hoy se ventilan, y la sociedad puede percibirlos en todo su horror, sobre todo en momentos como éstos en que se producen casi simultáneamente casos “chocantes” sobre los cuales los medios de comunicación colocan su foco.

Incluso en medios de prensa que habitualmente recurrían a fórmulas del tipo “crímenes pasionales” para referirse a asesinatos de mujeres a manos de sus parejas, a la violencia doméstica se la ha comenzado a llamar violencia doméstica. Pero esa toma de conciencia, que ha corrido a la par con el notorio incremento del número de denuncias, no se ha traducido en una mayor eficacia en la prevención de situaciones que muy habitualmente no son más que crónicas de muertes anunciadas.

Ejemplo de lo anterior son los crímenes que tuvieron lugar este mes de abril en Montevideo, poco menos que prototípicos. En los tres casos registrados con diferencia de pocos días en la capital las mujeres habían denunciado no una sino varias veces que sus parejas las acosaban, la justicia había decidido medidas cautelares para impedir el acercamiento del hombre, nadie controló que esa disposición se cumpliera, el acoso continuó, la policía se lavó las manos, el propio victimario era policía... Y la mujer fue asesinada.

Esa historia de mujeres que deambulan buscando protección institucional que no logran y que terminan siendo asesinadas como si su “destino” estuviera escrito se repite.

Como se repite, no el perfil, sino “los valores” del agresor. “La violencia doméstica constituye un patrón de conductas abusivas a nivel físico, sexual, psicológico o relacional usado por una persona en relación íntima con otra, para ejercer poder, control y autoridad sobre ella”, se podía leer en la proclama de convocatoria a una movilización de protesta contra la “epidemia de violencia” en el hogar realizada esta semana en Montevideo. “La maté porque era mía” podría ser el resumen de ese patrón de conducta.

Fernanda, una muchacha de 26 años asesinada a cuchillazos por su marido delante de sus dos hijos pequeños, acababa de conseguir un trabajo como barrendera municipal que le permitiría por fin autonomizarse de un hombre que venía golpeándola desde hacía años. El hombre no soportó esa tentativa de emancipación. La mató y se suicidó.

“Algunos de los casos que estamos siguiendo en nuestro gremio corresponden a mujeres que venían de situaciones de sometimiento y que al conseguir un empleo encuentran la posibilidad de liberarse, de valerse por sí mismas. Entonces toman la decisión de dejar a sus parejas y se desencadena la violencia”, dice José Bruno, presidente del sindicato de trabajadores de la Intendencia de Montevideo.

“Los asesinatos de mujeres tienen todos en común que las mujeres aparecen como usables, prescindibles, maltratables, desechables”, señalaba en una investigación la antropóloga mexicana Marcela Lagarde.

“En la muerte violenta de una mujer -excluyendo aquí accidentes u homicidios en ocasión de robo- suelen aparecer constantes que develan a estos hechos como emergentes de relaciones jerárquicas entre los géneros presentes en la mayor parte de la sociedad”, se podía leer a su vez en un informe sobre el tema aparecido a fines de 2006 en el diario argentino “Página 12”.

Otro factor que se repite en estos casos: la presencia del policía o el militar en la figura del victimario. Policía era el marido de la montevideana Fernanda. Y policía otro agresor que, esta misma semana, se suicidó antes de que pudiera concretar su anuncio de que mataría a su ex pareja.

Pero estas prácticas violentas no son patrimonio de una profesión, una pertenencia política, ni siquiera una clase social. Hay consenso entre los especialistas para sostener que el fenómeno atraviesa horizontalmente la sociedad, aun si es más perceptible en los sectores más pobres, en parte porque son los más expuestos en los medios de prensa y porque tienen mucho menos posibilidades de “esconderlo” recurriendo a redes que operen como protectoras.

Las preguntas fluyen. Y el alerta.

Militantes de organizaciones de mujeres uruguayas se preguntan cómo, por ejemplo, el matador de Fernanda revistaba aún en los cuadros policiales, y por ende se depositaba en él la facultad de usar armas, cuando había sido repetidamente denunciado como golpeador. Y cómo un psiquiatra de salud pública que lo había tratado por su reincidencia en actos violentos había determinado que su conducta no presentaba “alteraciones”.

Según Ana Nocetti, del Plenario de Mujeres Uruguayas, en muchas ocasiones la policía no hace cumplir órdenes de restricción libradas por la justicia contra hombres golpeadores. “Se dan casos de maridos que vuelven a sus casas violando las disposiciones judiciales y contra la voluntad de las mujeres, y la policía no los obliga a irse”, dice.

Aun si quisieran actuar, son muy pocos los policías que han recibido instrucción adecuada: apenas 13 de cada mil agentes, es decir algo más de 360 sobre el total de 26.600 policías uruguayos.

“Cuando una víctima va a denunciar violencia doméstica a una seccional de policía cualquiera y es recibida por personal no capacitado a menudo eso vuelve más peligroso el caso, porque le recomiendan medidas inadecuadas o no las saben guiar, lo que puede provocar que esas mujeres bajen los brazos y dejen en nada la denuncia”, comentó al diario “El País” Diana González, de la Red Uruguaya de Lucha contra la Violencia Doméstica, que reúne a una veintena de asociaciones.

A su vez, los juzgados de familia o las recientemente creadas Comisarías de Mujer se ven desbordados ante la avalancha de denuncias que reciben.

Pero lo que falla es el conjunto del sistema, piensa Lilián Abracinskas, de la asociación Mujer y Sociedad. Según esta militante feminista, el gobierno de la coalición progresista Frente Amplio, que se instaló hace algo más de dos años, ha mostrado ante el tema mucha más sensibilidad que sus predecesores y otra voluntad de reaccionar, pero no ha logrado modificar el cuadro general.

“Esto debe ser abordado de manera integral, articulando desde el gobierno a todos los actores detrás de una política, y no únicamente desde la gestión”, destaca.

Además de la falta de personal capacitado y del desborde que sufren los juzgados y comisarías especializados, las asociaciones de mujeres se quejan de la escasa coordinación entre justicia, policía y organizaciones no gubernamentales que trabajan en el tema. Lamentan, por ejemplo, que se haya aprobado hace ya tiempo una ley de violencia doméstica a y todavía no se la haya reglamentado.

La nueva ministra del Interior, la socialista Daisy Tourné, pretende revertir esta situación, entre otras cosas creando más Comisarías de la Mujer y de la Familia y formando a otros 200 agentes para estas funciones. Proyecta igualmente la creación de un servicio especializado en la atención a funcionarios policiales involucrados en estos casos y a sus familias y la conformación de una red de monitoreo que permita una evaluación de lo realizado y la elaboración de políticas.

La de género no es la única expresión de relaciones violentas en el hogar. De hecho, en la noche del miércoles 25 el director del Instituto de la Niñez y la Adolescencia, Víctor Giorgy, recurrió a la cadena nacional de radio y televisión para alertar sobre el recrudecimiento de las denuncias por maltrato infantil. Un dato, sin embargo: la mayoría de las víctimas de estos casos son mujeres.

Tampoco la uruguaya es una situación “rara” en el contexto latinoamericano (basta citar el caso extremo de México) o internacional (ya en 2002 en Europa a la violencia doméstica se la identificó como uno de los problemas sociales más graves).

Los patrones uruguayos en esta temática se corresponden básicamente con los patrones internacionales. Tienen que ver con pautas culturales arraigadas, con prácticas centenarias, con una actitud de la sociedad hacia la mujer y con una internalización por la mujer de esas pautas y prácticas. “Lo nuevo aquí no es el fenómeno en sí mismo (la violencia doméstica existía y era muy grave mucho antes de que se la llamara así y de que perdiera invisibilidad) sino que se está tomando conciencia de él y de que hay que enfrentarlo con políticas de fondo. Es el primer paso para cambiar”, concluía una militante feminista.
En Montevideo, Daniel Gatti
© Rel-UITA
30 de abril de 2007

jueves, 13 de septiembre de 2007

Feliz cumleaños para mi


Hoy es mi cumpleaños.

Y me siento muy bien. Me siento feliz conmigo misma.

He logrado sentirme más a gusto conmigo, con como soy yo. Y es eso lo que me hace feliz.

Y es eso lo que festejo hoy.


Le doy muchas gracias a todos ustedes que visitan mi blog.


Les mando muchos besos y abrazos. Y son impresindibles aquí.


Les dejo un regalito. Una tema de U2 que me gusta mucho.


Besos y gracias por todo.

viernes, 31 de agosto de 2007

algo para contarles



Les voy a contar algo que me sucedió en estos últimos días. Resulta que yo chateo mucho con mi msn, y he conocido a mucha gente a través de este medio. Algunos los conocí personalmente, otros son solo amigos cibernéticos, si se les puede lamar así.

Y bueno , de todo esto resulta que conocí a alguien, un hombre. Con quien las conversaciones eran muy interesantes y profundas. Esta persona me llegó mucho. Pero aquí comienza los que les quiero contar. Esta persona me había contado que tenia 39 años, que ya no vivía con su mujer y que tenía 4 hijos. Yo seguía conversando con él porque realmente me caía muy bien. Y si se quiere se puede decir que surgió como cierto romance, aunque no se si tanto. Llegó un momento en que había que dar un paso más. Ese paso consistía en conocernos, solo conocernos. Esta persona se mostró muy interesado en eso, en conocernos.

Y bueno así fue, que acordamos encontrarnos en un lugar para charlar un rato, porque yo tenía que volver a mi trabajo.

Ok, fue así que en la hora de mi descanso yo emprendí hacia mi encuentro con esta persona, en cierta forma misteriosa. El me describió como estaría vestido, yo hice lo mismo, le conté como vestía.

Pero grande fue mi desolación cuando llegué a ese lugar y con lo que me encontré fue con un hombre entrado en años, en unos cuantos años diría yo. El promedio de edad sería unos 60 años. Yo quedé tan descolocada, que mi primera reacción fue irme. Pero me pareció que no era lo correcto. Así que enfrente la situación. Lo salude. Hablamos. Lo primero que me dijo fue que el me había desilucionado. A lo cual yo no pude contestarle nada. Pero era evidente que el encantamiento en mi se había ido.. El fue muy amable, no tengo nada que decir, solo que su mentira fue brutal. Él me dijo que me quería conocer porque le parecía una persona muy inteligente y muy mujer (jaja). Pero bueno, la experiencia para mi fue terriblemente desilucionanate. Yo no pude decirle nada, solo me quería ir, estuve un rato conversando y me fui.

Y de todo esto me quedan reflexiones de todo tipo y contradictorias.

Por un lado no quiero conocer a mas nadie a través del msn. Uno se abre de tal manera y lega a cotar o hablar de cosas que en otras situaciones le costaría mucho. Y uno no sabe realmente con quien esta hablando. Del otro lado puede haber alguien con las mejores intenciones o no. Realmente no se cuales eran sus intenciones, ni me interesa saberlas. Sólo se que tendré más cuidado la próxima vez.

´Por el momento los amigos del chat son solo amigos del chat.


jueves, 16 de agosto de 2007

Ayer soñé contigo.


Soñé que estabas aquí, y me abrazabas. Y me hacias tan feliz!. No sabes como se te extraña por aquí. Extraño tu sonrisa, tu piel, tu pelo. ¡Me gustaría tanto volverte a ver! Y pensar que hay algo que nunca te dije. Y que nunca sabras. Me hiciste darme cuenta de que puedo ser feliz con alguien. Que se pueden vivir historias maravillosas. Aunque sean cortas, pero maravillosas. Y ahora busco esa felicidad para mi. Y yo se que la voy a envontrar.

martes, 14 de agosto de 2007

"Alguien me dijo" Carla Bruni


'''Quelqu'un m'a dit''' Letra de la Canción en español


Alguien me dijo que nuestras vidas

No valen gran cosa

Pasan en un instante

Como la fragancia de las rosas

Alguien me dijo Que el tiempo que se va es podrido

Que nuestras penas cobijan a alguien

Sin embargo alguien me dijo
CORO: Que te gustaba de nuevo

Este alguien me dijo

Que te gustaba de nuevo

Seria esto posible entonces?
Alguien me dijo

Que el destino se burla de nosotros

Que no nos da nada

Y que nos promete a todos

Que la felicidad esta a nuestro alcance

Y entonces alzamos la mano

Y descubrimos que estamos locos

Sin embargo alguien me dijo
CORO
Pero quien me dijo

Que siempre te he gustado?

No lo recuerdo,

Era tarde en la noche

Oigo voces de nuevo,

Pero no veo quien las dice

“Le gustas”, este secreto fue dicho por el,

No fue dicho por tu voz

Lo ves, alguien me lo dijo
Que te gustaba otra vez,

Es lo que dices?

Que te gustaba otra vez,

Seria esto posible entonces?
Alguien me dijo que nuestras vidas

No valen gran cosa

Pasan en un instante

Como la fragancia de las rosas

Alguien me dijo

Que el tiempo que se va es podrido

Que nuestras penas cobijan a alguien

Sin embargo alguien me dijo